- Sugiere también una revalorización máxima del IPC más 0,25 puntos porcentuales
- Traslada a los agentes sociales que el factor de sostenibilidad se aplicará a partir de 2019
La ministra de
Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, ha propuesto hoy a los agentes
sociales que el factor de sostenibilidad de las pensiones entre en vigor en
2019, pero que a partir del año que viene la revalorización de las pensiones se
haga con un nuevo índicador que tenga en cuenta los ingresos y gastos del
sistema. Se abandonaría, por tanto, la actualización con el IPC.
Báñez ha
señalado que habrá un suelo y un techo para la revalorización de las pensiones.
Las pensiones nunca bajarán ni se congelarán, el suelo será del 0,25% y el
techo será el IPC más 0,25%, que se daría en los años de bonanza. Con este
nuevo indicador se garantizaría el equilibrio del sistema, según la ministra.
Báñez ha indicado que la reunión ha sido "constructiva" para buscar "el
mayor consenso posible" y que han iniciado también el diálogo con los
grupos políticos en la
Comisión parlamentaria del Pacto de Toledo.
Afirmó que los
"objetivos de la reforma es seguir generando confianza" y certidumbre
y dar tranquilidad a los pensionistas que mañana se incorporarán. Ha asegurado
que el Gobierno es "firme defensor" del modelo actual público y de
reparto. No hay intención de privatizar sino fortalecer el sistema y garantizar
con el factor de sostenibilidad que los pensionistas del futuro tienen
garantizada su pensión.
Segú nBáñez,
las pensiones están expuestas a amenazas demográficas y económicas, "bien
coyunturales o estructurales". En su opinión, las ventajas de esta reforma
que propone el Ejecutivo es que la sostenibilidad se convierte en un mecanismo
automático que evita la discrecionalidad política y ajusta las pensiones a
medio y largo plazo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.