BREVES DE ACTUALIDAD: SANCIONAN A DOS SOCIEDADES QUE TENÍAN A 455 CONTRATADOS FICTICIOS
La Inspección de Trabajo remitirá
al fiscal el caso en el que una serie de personas se pagaba las cotizaciones
mínimas para poder percibir subsidios de desempleo
El Día de
Córdoba
La Inspección de Trabajo ha multado con fuertes
cantidades económicas a dos empresas tras habérsele detectado un total de 455
personas que estaban contratadas pero que no prestaban servicios dentro de la
estructura de ambas sociedades. En realidad, se trata de un supuesto fraude
para poder percibir los subsidios a los que tiene derecho todo trabajador y que
abona la Seguridad
Social o el Gobierno por medio del Ministerio de Trabajo: el
desempleo o la baja por maternidad.
Desde la Administración central se explica que la
situación que se ha encontrado a estas empresas es una especie defavor que se le hacía a personas que tenían
algún grado de relación con la compañía. Estas personas eran contratadas por
las sociedades y en los documentos figuraban como trabajadores de la misma. La
realidad es que su vinculación sólo era contractual, no real. No percibían
salario ni tenían una actividad cierta.
Al contrario, las fuentes consultadas aseguran que
eran los propios supuestos trabajadores quienes pagaban las cotizaciones
sociales y todos los impuestos aunque sin recibir una nómina. Las cantidades
que se pagaban por los contratos eran las más bajas posibles. El efecto, según
se explica, es que las personas que estaban dadas de alta podían, y de hecho lo
hacían, cobrar subsidios y prestaciones como la de desempleo (se simulaba,
también, la finalización de la contratación) o la baja por maternidad. No se
detalla cuánto tiempo se han estado realizando estas actividades aunque existen
dos datos de referencia: para cobrar el desempleo es preciso una cotización de,
al menos, 12 meses y la
Inspección de Trabajo opera sobre los hechos cometidos
durante los últimos cuatro años.
En estos momentos, se está realizando el
expediente administrativo para recabar todos los datos. En primera instancia,
se han propuesto sanciones que ascienden a 1,4 millones de euros para una de
las empresas -la que presenta más casos de contratos simulados- y 831.000 euros
para la segunda.
Por la información existente en los expedientes
abiertos, no se aprecia que sea un caso en el que existía lucro para los
gestores o propietarios de la empresa a cambio de la simulación de los
contratos. La actividad de cobrar a cambio de empleos ficticios ha sido objeto
de numerosas operaciones policiales centradas, sobre todo, en inmigrantes que
acceden de esta manera a los documentos de residencia y trabajo en España. Las
fuentes consultadas explicaron que una vez que se cierren los expedientes en la Inspección de Trabajo,
pasarán a la Fiscalía
de Córdoba con el objetivo de que se dilucide si se ha cometido un presunto
delito. El caso no se encuentra ya en los tribunales, explican, porque Trabajo
tiene que realizar aún las gestiones de verficación de la información elevando
a firmes las sanciones en el ámbito administrativo.
Lo que sorprende del caso es que sólo dos empresas
acumularan tal grado de contractos que eran, en realidad, simulados. Según la
información difundida ayer, son 455 trabajadores a los que se les han
extinguido prestaciones por valor de 1,37 millones de euros.
La media de la percepción de subsidio y maternidad
asciende a algo más de 3.000 euros. La Subdelegación del Gobierno ha asegurado que todas
estas personas tendrán que devolver las cantidades que se hayan cobrado a costa
de estos contratos supuestamente ficticios. Se trata de una actuación dentro de
una campaña contra el fraude y la economía sumergida.